23.5.08

A-hue-vo

Tal como dice el punto número uno del Segundo Manifiesto Postneoestructuralista, el postneoestructuralismo es la neta. A lo que hay que agregar, siempre chingonamente a la vanguardia. Es así que Odio los blogs, medio de comunicación oficial del Movimiento Postneoestructuralista, patito y jodido, pero muy pinche digno y potencialmente masivo, publicó El Manifiesto por un Nuevo Feminismo, firmado por las Feministas Revolucionarias Postneoestructurales, entre otras weyes (como les gusta decirse entre sí), el cual se ha constituido en el nuevo paradigma para la construcción de los derechos y las derechas de las mujeres. Apenas hace unas semanas que las compañeras postneoestructuralistas de Ecuador llevaron las propuestas del manifiesto en comento y ahora llegan noticias de que en Chile (sin albur o con albur, al gusto del lector y la lectora) se incide ya en el diseño, la implementación y la ejecución de las políticas públicas, tal como lo plantea el manifiesto. Gracias a ello se podrá hacer efectivo el ejercicio del derecho a la satisfacción sexual.

¡Viva el Movimiento Postneoestructuralista!

¡Vivan las Feministas Postneoestructuralistas en los congresos y gobiernos!

Véase:
http://www.eluniversal.com.mx/notas/503037.html

2 comentarios:

Rodrigo Solís said...

Yo creo que es una discriminación terrible para la mujer. ¿Viste que sólo les van a dar 4 pastillitas al mes a los hombres? Óigame no, qué es eso. ¿Cómo saben que las mujeres no van a querer estar cabalgando a sus poderosos hombres todos los días del mes?

De corazón espero que las mujeres chilenas (y de todo el mundo) protesten por esta injusticia.

Zektor 01 said...

En esta primera etapa, las cuatro pastillas, si las administran a una hora estratégica, pueden durarles para ocho días. Y ellas podrían administrar las sesiones así:
1. Semana completa por tres de agua y ajo.
2. Fines de semana felices todo el mes y entre semana agua y ajo.
3. Un día de acción por cada tres de agua y ajo.
etcétera.
Pero definitamente esta sólo puede considerarse una etapa piloto. Es como si a los niños de leche Liconsa nomás les dieran leche un día a la semana